La naturaleza del desarrollo económico sigue siendo la construcción de cada sociedad, en su espacio nacional, con las sinergias esenciales para desplegar su potencial de recursos, generando y asimilando el conocimiento disponible. Planificación de la inversión y el consumo, grandes empresas con mayoría de capital en manos de sus trabajadores, empresas estatales co-gestionadas, fuerte distribución del ingreso y otras medidas reguladoras que no restrinjan las libertades democráticas, constituyen el marco general del modelo